Empezar la universidad nunca es fácil. Siempre están los nervios de, ¿qué me pongo? ¿Elegante o casual? ¿Mochila o bolso? Pero elijas lo que elijas, acabarás yendo a clase con lo primero que te pongas, a no ser que estés en Derecho, que tienes que ir de punta en blanco.
Y los nervios aumentarán si eres de primer ingreso.
Primer año, todo nuevo. Nada que ver con lo que has visto durante seis años de instituto. El miedo que te han metido en el cuerpo en segundo de bachillerato te parece poco, y en el fondo, ¿es así?
Yo me encuentro a las puertas de mi segundo año y, la verdad, se ha notado el cambio.
Entrar a la universidad tiene sus cosas malas, como que te alejas de tu ciudad o de tu pueblo; el nivel sube y te toca adaptarte a una nueva vida. Pero también tiene sus cosas buenas, como poder estudiar lo que al fin te motiva, hacer nuevos amigos, la independencia que te da estar fuera de tu zona de confort...
En conclusión, yo os diría que el primer año es aquel en el que nada cumple tus expectativas, ni las malas ni las buenas. Es todo completamente diferente a lo que hayas imaginado.
Y no debéis tenerle miedo a estudiar una carrera, si es lo que te gusta, ve a por ello.
Puede ser que alguna asignatura te cueste, pero no por ello pierdas la esperanza. Tienes que estar seguro de que lo que estudias es lo que realmente te apasiona, y entonces, hacer una balanza.
¿Qué se te da peor y qué se te da mejor? ¿Merece la pena todo el esfuerzo? Y si la balanza gira hacia lo bueno, sigue adelante. No vale la pena tirar todo por la borda por una o dos asignaturas después de todo lo que te ha costado entrar en tu carrera. También te digo que si de verdad te encuentras amargado, no esperes al tercer año para renunciar. Debes ver nuevas opciones, qué es lo que realmente te motiva y a qué te gustaría dedicarte en un futuro. Muchas personas han seguido en su carrera por no decepcionarse a sí mismos y después han abandonado en tercero, y eso es mucho dinero perdido y tres años de estudio para nada.
Como he dicho, todo depende de ti. Tienes que disfrutarla, te tiene que apasionar lo que estás haciendo.
Con esto no quiero meter miedo. Os aseguro que esto no tiene por qué pasar. Pero para pasar sin problema es importante empezar a estudiar desde el principio, la universidad ya no es el instituto que puedes sacarte un examen en dos semanas; en la universidad os jugáis una asignatura y lo que es más importante, la beca.
Fuera de todo esto, yo mañana empiezo segundo de Historia del Arte y, la verdad, tengo ganas.
Me he pasado la tarde haciendo el horario y es un coñazo, me toca tener asignaturas por las tardes de miércoles a viernes y uf.
Pero bueno, la verdad es que un cambio así pienso que me vendrá bien.
A veces, salir de la zona de confort viene bien para mejorar y conocerte a ti mismo.
También he estado escogiendo las carpetas de este año y en cierto modo no sé por qué lo hago si al final acabo cogiendo apuntes a ordenador, pero bueno.
Mañana empiezan las presentaciones de las asignaturas y, sinceramente, espero que no comiencen a dar las clases.
Me pone un poco triste que este año no estaré en todas las asignaturas con mis amigas ya que me ha tocado matricularme en tres asignaturas de primero que me han quedado pendientes y dejar otras tres de segundo para el año que viene.
Me decepciona no poder sacarme segundo de una vez, pero como me han dicho, me tengo que hacer a la idea de que no me sacaré la carrera en cuatro años.
Ya os he dicho que en la universidad nada es como parece. Yo comencé bastante confiada y el primer cuatrimestre terminó haciéndoseme cuesta arriba.
Me llevé el palo en febrero, nunca me había quedado nada para septiembre y este año me encontré con cinco asignaturas (cuatro del primero y una del segundo) para verano. Sin embargo, la lección me valió para el segundo, donde me fue mucho mejor.
He aquí la lección de que incluso alguien que le fue bien en bachiller, puede cagarla en la carrera si no empieza a estudiar a tiempo.
Por eso mismo os quiero advertir para que no os pase lo mismo.
Yo misma dudé de si quería hacer realmente esto, pero me vi envuelta en obras de arte, de iglesias, monasterios, historia, y me di cuenta de que nada más es lo mío y el arte es lo que realmente me apasiona.
Cueste lo que cueste pienso acabar siendo una gran historiadora del arte y este año quiero ponerle mucho más empeño.
Quedan horas para empezar de nuevo esta gran aventura y estoy realmente emocionada.
Mañana os contaré cómo me ha ido y si lo he conseguido.
Gracias por describir tus inicios en la carrera, yo aún tengo que saber la nota de Selectividad, mañana me la dirán. Tengo bastante miedo. Quiero hacer comunicación audiovisual. Espero que haya suerte. Y para ti también jeje.
ResponderEliminarGracias a ti por gastar tu tiempo leyendo esto. Seguro que te va genial, no vayas con miedo :3 ¡Me encanta tu carrera! Espero que te vaya genial, un beso.
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